Las clases de lenguaje musical tienen una duración total de una hora y son en formato presencial virtual. No están pensadas para verse en diferido, sino para asistir a las videollamadas, porque el lenguaje musical es un aprendizaje experiencial. Sin embargo, las clases quedan grabadas y a tu disposición en el campus virtual por si alguna vez necesitas faltar.
En esa hora, se imparte el contenido teórico correspondiente a la sesión. Después, se hace trabajo práctico, que consiste en lectura y entonación de las lecciones propuestas, resolución de ejercicios prácticos para asimilar mejor los conceptos y dictados que irán aumentando progresivamente la dificultad al ritmo del grupo, para mejorar el oído.
También se propondrán ejercicios de composición. Para muchas personas, mostrar sus composiciones es un acto de vulnerabilidad y para que se den las condiciones que lo faciliten es necesario que haya un grupo estable. Por eso, cada miembro del grupo es importante. El grupo no es lo mismo sin ti. Es importante que asistas a las lecciones e intentes participar. Asimismo, no se admiten nuevos participantes a mitad de curso. Por ese motivo, para poder garantizar la calidad y estabilidad del grupo, apuntándote adquieres el compromiso de permanecer en el curso hasta junio de 2027, es decir, de hacer el curso completo.
Los exámenes en este curso sirven para coger confianza y demostrarte a ti misma que sabes aplicar los conceptos aprendidos, para aterrizar el contenido y que no se quede en un intento más. Consisten en una prueba escrita rápida, un dictado y la lectura en privado de un ejercicio de ritmo y entonación. Hay tres a lo largo del curso, además de una gala final en la que podrás mostrar al grupo la canción que has compuesto con todas estas herramientas.